El Plan Venezuela Renace articula requisitos personales, financieros y legales para facilitar la compra de viviendas a familias cuyos inmuebles resultaron colapsados.
El Banco del Tesoro avanza en la atención de las familias afectadas por el colapso de sus viviendas registrado el 24 de junio, mediante el crédito social Plan Venezuela Renace, diseñado como una alternativa para apoyar la recuperación habitacional.
La solicitud comienza con la consignación de los documentos del comprador, entre ellos la planilla de crédito correctamente llenada, las cédulas de identidad del solicitante y cosolicitante, el RIF y el Certificado del Inmueble Colapsado expedido por la Comisión Presidencial de Habitabilidad. También deberá acreditarse la titularidad de la vivienda afectada.
En los casos vinculados con la Gran Misión Vivienda Venezuela, el proceso contempla mecanismos alternativos de acreditación. El comprobante del Censo de Personas Afectadas podrá acompañarse con documentos como el título de propiedad familiar, acta de adjudicación, documento de compraventa, estados de cuenta bancarios o factura de un servicio básico, según corresponda.
La capacidad económica constituye otro elemento fundamental para la aprobación. Por ello, los solicitantes deberán presentar constancia de trabajo o certificación de ingresos y tres estados de cuenta bancarios. La revisión de estos recaudos permitirá al banco determinar la capacidad de pago y emitir un Certificado de Preaprobación cuando se cumplan las condiciones establecidas.
Con la preaprobación comienza la segunda fase, que comprende la revisión de los documentos del vendedor y del inmueble a adquirir. La operación requiere, entre otros recaudos, documento de propiedad registrado, certificación de gravamen, solvencia municipal y cédula catastral. Tras completar satisfactoriamente la documentación, el Banco del Tesoro liquidará al vendedor el valor del inmueble en divisas, reafirmando su compromiso con la recuperación y el acceso a una vivienda digna.
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