La recuperación de las viviendas afectadas por los terremotos del 24 de junio incorpora un nuevo componente financiero con la participación del Banco del Tesoro en el programa especial “Venezuela Renace”. La institución se encuentra habilitada para gestionar créditos hipotecarios subsidiados dirigidos a las familias damnificadas.
El mecanismo establece un esquema de atención preferencial para los afectados y procura reducir los tiempos de evaluación de las solicitudes. De acuerdo con la información difundida sobre el programa, las entidades habilitadas deben emitir una respuesta sobre la aprobación o rechazo del financiamiento en un máximo de cinco días hábiles, una vez recibida la documentación requerida.
Con esta incorporación, el Banco del Tesoro se convierte en uno de los actores financieros que acompañan el proceso de recuperación habitacional, sumando instrumentos de crédito a las labores de reconstrucción emprendidas tras la emergencia sísmica.
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