El volcán de Fuego volvió a registrar una fuerte erupción que activó la alerta naranja en Guatemala, luego de expulsar fuentes de lava de hasta 300 metros de altura y una columna de ceniza que supera los siete mil metros sobre el nivel del mar. Las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la evolución del fenómeno.
El Insivumeh alertó que el mayor peligro se concentra en los flujos piroclásticos y en el descenso de material volcánico ardiente por los flancos sureste, suroeste y sur, situación que llevó a coordinar evacuaciones preventivas en comunidades asentadas en las faldas del volcán.
Como parte del operativo de respuesta, el Gobierno suspendió las clases en tres municipios cercanos y cerró el paso por la carretera que conduce a Antigua Guatemala. La dispersión de ceniza alcanza hasta 130 kilómetros hacia el oeste y llega a la costa del Pacífico, en un episodio que recuerda la emergencia de junio de 2025, cuando cerca de 800 personas fueron evacuadas preventivamente.
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